Carrera de Orientación y Consejería Educativa

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Las 4 áreas de la Orientación Educativa

En este post Conoceremos las áreas de trabajo del orientador.

Retos y avances de la Orientación Educativa en Honduras

¿Cuáles son los retos y avances de la Orientación en Honduras?.

MOBBING O ACOSO ACADÉMICO

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miércoles, 9 de enero de 2013

Y DESPUÉS DEL SUSTO, ¿QUÉ?

Este artículo fue publicado en la sección "Opinión" del Diario "El Heraldo" en enero del 2000, sin embargo después de lo sucedido en la incertidumbre del 21 de diciembre del año recién pasado y viendo que los problemas aquí planteados siguen estando vigentes se procede a publicarlo en el blog y de esta forma observar que en 12 años seguimos teniendo las mismas dificultades y está en nuestras manos el poder cambiar la sociedad hondureña.

Por la Dra. Judith Susana Morel

  • Profesora de Educación Media en la Enseñanza del Inglés. UPNFM
  • Master en Ciencias Sociales con Orientación en Sociología. Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO, Sede Argentina. Buenos Aires
  • Doctora en Educación. Universidad Católica de Santa Fe, Provincia de Santa Fe, Argentina


Bueno, ya pasó el susto. ¿Qué cuál susto se preguntan?, ¿cómo, ya se les olvidó, tan rápido? Hace sólo unos pocos días el tema de conversación obligado por todas partes no era otro sino: “dicen que se va a acabar el mundo”, “es el Apocalípsis”, “hay que estar preparados, por cualquier cosa”; otros decían: “pero no, va a ser igual que todos los fines de año, no va a pasar nada”, etc. Pero bueno, sea por creerlo o por considerarlo ilógico, por estar de acuerdo o no, el fin del mundo era tema obligado. Y ahora, ya llevamos unos cuantos días de este nuevo año, este nuevo siglo, este nuevo milenio (aunque dicen por ahí que según cálculos matemáticos todavía no ha empezado), y parece de pronto que todo se nos olvidó ya. ¿Por qué tendremos tanta capacidad de olvidar rápidamente?, ¿no se han fijado?, es como si no hubiera otra cosa más que vivir el “día a día”. Ya no nos dedicamos a la tan necesaria reflexión teórica, es como si tuviéramos miedo de detenernos a pensar, ¿será que en esta realidad caótica, fragmentada y postmoderna que vivimos ya se nos olvidó como hacerlo?


Ahora ya nos dimos cuenta que para mal o para bien, el mundo no se acabó y parece que no tiene ninguna intención de hacerlo todavía. Abrimos los periódicos y si no nos fijáramos en la fecha, parecería que no entramos al tan esperado 2000. Hagan la prueba: en política la misma lucha por llegar a los puestos de poder; en las páginas policiales robos, asaltos, asesinatos, violaciones; en sociales las mismas caras sólo que si el año pasado fue la despedida de soltera ahora es el baby shower o el bautizo, la graduación, el cumpleaños. Y en educación ¿cómo andamos? Ahora a principios de año –como cada año- los periódicos salen más gruesos que de costumbre por los anuncios de las escuelas, colegios y universidades compitiendo por ofrecer cada uno la mejor educación. Pero algo llama la atención, la idea que la mayoría de estos lugares tiene acerca de lo que significa una mejor educación pasa por el ofrecimiento de las llamadas clases coprogramáticas, es decir: kung fu, ballet, reforzamiento (¿para qué? se pregunta uno, porque si realmente fueran buenos estas clases no tendrían razón de existir), inglés (aunque no empleen profesores titulados en esa área), computación (aunque una sola computadora deba ser compartida hasta por cinco alumnos a la vez), etc. (y les digo que la lista de etc es bastante larga).

Pero estábamos hablando del susto que nos mantenía un poco en vilo (a todos, crédulos e incrédulos, “por si las dudas”) hacia fin del año pasado… ¿por qué empezaría a hablar de educación? Claro, uno siempre gira en torno a los temas que más le preocupan. Recuerdo que cuando el 2000 era algo lejano (cuando todavía nos asustaba la famosa novela “1984”) trataba de imaginarme cómo sería cuando ese año llegara. Nos habían hecho creer que casi todo estaría solucionado, que viviríamos en ciudades en el aire o debajo del mar, que ya no habría hambre, ni gente sin trabajo, ni niños en la calle, ¿y en educación? casi, casi que estudiaríamos solos, sin docentes porque el mundo estaría dominado por la maravillosa máquina que me permite estar escribiendo ahora mismo; además, la educación finalmente sería para todos y la palabra analfabetismo ya no existiría ni siquiera en los diccionarios.

¿Qué fue lo que pasó? Hasta hace poco en educación nos dedicábamos a planificar para largo plazo, de ahí la famosa frase que encontramos en todos los planes de estudio: “el hondureño que queremos formar”, ¿se acuerdan? Sin embargo, algo no funcionó del todo bien, porque sino después de tanto tiempo de escribirlo, la verdad que sería tiempo de haberlo formado pero parece que aún no está listo. Quizás no me equivoque al afirmar que esa frase terminó siendo nada más que un bonito encabezado pero que nunca supimos realmente cómo hacerlo. Dado que la preocupación era siempre el futuro, se dejaba de lado el presente, es decir, atender a los niños “como niños”, no pensando en ellos como “adultos en miniatura”. Esto significó dejar de lado, olvidar casi por completo el juego, la diversión, la aventura, la risa. ¿Podríamos hablar de las aulas como “casi cárceles”?, ¿cuántos niños se divirtieron dentro del aula? No, la vida corría sólo en las horas de recreo, en los patios de recreo, cuando la maestra no miraba pero en cuanto sonaba el timbre…otra vez la famosa disciplina. Construimos docentes que se enorgullecían de la disciplina de su aula, cuanto más callados estaban los niños, esa era la mejor clase, esa era la mejor maestra. Preguntémonos, ¿cómo podríamos formar verdaderamente el famoso “hondureño que queremos”, una persona “responsable, amante de su patria, con características de líder, asertivo, dispuesto a tomar decisiones que cambien el rumbo del país, que sean agentes de cambio del desarrollo nacional”, si nunca le enseñamos a hablar, a pensar, a exponer sus ideas, a escribirlas, si cuando se atrevía a decir algo diferente, a exponer sus propias ideas, se le callaba, se le decía que tenía que aprenderse lo que decía el libro, o lo que decía el maestro. ¿Por qué? porque tampoco teníamos docentes capacitados para ser cuestionados e interpelados, con la honestidad de decirle a sus alumnos “esto no lo sé pero te prometo investigarlo”. El liderazgo, la valentía, el deseo de investigar, de aprender, de saber más, la curiosidad, no vienen en un paquete con el nacimiento del bebé, es la educación la encargada de desarrollarlas, de incentivarlas, de promoverlas. Ninguna reforma educativa será completa si no se preocupa por hacer que estas cualidades surjan, crezcan y se conviertan en parte indisoluble de cada niño, en cada escuela. Y en esto la formación de docentes juega un papel fundamental. 

Dejemos de pensar en el “hondureño que queremos” –en términos de su adultez- y atendamos a los hondureños que están en las aulas, como niños y no como adultos en miniatura. Lo que sean después será la consecuencia lógica de aquello que les demos en su infancia.

Ahora que ya pasó el susto del fin del mundo, sería bueno hacer que de verdad el 2000 sea diferente, que sepamos construir otra educación en esta realidad fragmentada. Ya nos dimos cuenta que las máquinas no les ganaron a los seres humanos, sino que estamos aprendiendo a usarlas a nuestro favor; que el docente no desapareció pero que sí enfrenta el reto de revisarse a sí mismo críticamente y que además –lo más importante- enfrentamos el desafío de formar a los próximos de otra manera. Tal vez así, no nos agarre el fin del siglo XXI pensando en el “hondureño que queremos formar”, todavía sin haberlo podido hacer...

lunes, 19 de noviembre de 2012

HISTORIA DE LA ORIENTACIÓN EDUCATIVA.



Los orígenes de la orientación educativa se remonta al año de 1900 en los Estados Unidos de América, año en que se intentan salir al paso de los abusos cometidos con la población infantil que se encontraban en edades muy tempranas trabajando en las grandes fabricas e industrias.

En los Estados Unidos, Eli Weaver publica en 1906 su libro “Escogiendo una carrera” –Choosing a career- dando pie al primer tratado de orientación vocacional que se conoce.
Frank Parsons en 1908 definió el término “Orientación Vocacional” como una labor de tipo humanitario para la ayuda a los obreros y personas necesitadas. Su proceso orientador lo fundamenta contrastando y comparando las características de la personas que aspiraba a una profesión con los requisitos y demandas de ésta.

En 1910 se crea la Asociación Nacional de Guía Vocacional  N.V.G.A. (National Vocational Guidance Association) por sus siglas en ingles. Organizándose en Boston charlas y conferencias para los responsables de los Servicios de Orientación.
Pero el desarrollo de la orientación no solo se realiza en América sino que también en Europa.

Para 1912 en Bélgica se crea la Sociedad Belga de Paidotecnia, que funda oficinas de orientación profesional incluyendo dispensario de aprendices, servicios de exploración científica, etc.

Para 1916 se inicia la orientación educativa en México cuando Rafael Santamaría y Cols traduce al español la escala de inteligencia Binet-Simon.

En 1919, tras la primera guerra mundial, se establece la “office Intercomunal pour l´orientation porfessionnell” en la que colaboraba el conocido pedagogo Decroly. A esta oficina está anejo un instituto encargado de la formación de consejeros en educación.
En la década de los 20´s se crearon movimientos para el estudio del niño en la Universidad de Harward se impulsan los estudios de Orientación Profesional dirigidos por Brewer.

1922 en Francia, se institucionaliza la orientación profesional.
En 1928 se crea el INETOP (Institut National d´Etude du Trabail et d´orientation professionnell) que se ocupa de la formación de orientadores en Francia.
En México, 1929, se fundan escuelas de orientación vocacional.

1936 en Bélgica empieza a funcionar Servicio Nacional de Orientación Profesional de la Juventud y en España se hace una reglamentación respecto a la orientación educativa.

1937 en Lieja y Gante –Bélgica- se otorgan a los institutos de ciencias pedagógicas de las universidades los títulos de licenciados en Orientación y selección de Personal.

1938 en Francia se estructura la orientación y la formación profesional.

1945 se crean los secretariados regionales de orientación profesional a disposición de adolescentes y familias para ayudarles a resolver problemas de inserción social en Francia.

1952 en México Luis Herrera y Montes, establece la oficina de orientación educativa, dependiente del subsistema de secundarias federales.

1954 la Universidad Iberoamericana de la ciudad de México funda el Centro de Orientación Psicológica, en donde se ofrecían servicios de orientación vocacional.

1959 la UNAM funda el Doctorado en Orientación Profesional, dependiente de la carrera de Psicología y en Francia se hace una reestructuración educativa en la cual los educadores se erigen en protagonistas de la orientación solo recurren a los orientadores cuando necesitan información para resolver algún problema profesional o de cambio de grado. No se tarda en constatar que la colaboración maestro-educador debe ser permanente.

1960 a partir de esta fecha se crea el Consejo Nacional Técnico de la Educación en donde se establece la formación de orientadores dentro del magisterio, con 4 años de espe3cializacion en Psicología y un curso intensivo de  meses en orientación.

1961 en Francia a partir de la fecha los antiguos centros públicos de orientación profesional pasan a ser centros escolar y profesional.

1962 Guillermo Ruelas, en México, funda el departamento de orientación en la UNAM.

1964 Antonio Pedroza, en Morelos, crea el servicio de orientación de la Universidad Autónoma de Morelos.

1966 Agustín Yáñez, como secretario de educación pública de México, funda el servicio nacional de orientación vocacional.  

1970 en México, se organiza el primer congreso nacional de orientadores, en Acapulco, y la Universidad Iberoamericana abre su maestría y doctorado en desarrollo humano. En Francia Se logra que la orientación profundice en el ámbito escolar como se venía haciendo en el campo profesional como antesala del mundo laboral. En el mes de diciembre, la orientación educativa en Honduras nace como producto del Seminario Nacional sobre Educación Media celebrado en la cuidad de San Pedro Sula, departamento de Cortés.     

1971 en el segundo semestre de este año, por investigaciones de los graduados del departamento de Ciencias de la Educación de la Escuela Superior del Profesorado Francisco Morazán para identificar estrategias para atender de manera más efectiva a la educación nacional, dio algunas recomendaciones que dieron origen a la creación y funcionamiento de la carrera de orientación educativa. 

1978 se crea la Asociación Mexicana de Profesionales de la Orientación.

1983 se implementa en Bachillerato universitario en Orientación Educativa de la  ESPFM, que paso a ser la UPNFM en ese mismo año.

1988 se funda la Federación de Asociaciones y Profesionales de la Orientación de América Latina.

1994 se crea en la UPNFM la correspondiente licenciatura de Orientación Educativa.

2008 con el proceso de evaluación curricular que se da en la UPNFM en este año se modifica el plan de estudios e implementa nuevas competencias, pasa de ser "Carrera de Orientación Educativa" a "Carrera de Orientación y Consejería Educativa".


  
CUADRO COMPARATIVO DEL DESARROLLO DE LA ORIENTACIÓN  ENTRE AMÉRICA Y EUROPA
AÑO
AMÉRICA
EUROPA
1900
Se intentan salir al paso de los abusos cometidos con la población infantil que se encontraban en edades muy tempranas trabajando en las grandes fábricas e industrias.

1906
Eli Weaver publica en su libro “Escogiendo una carrera” –Choosing a career- dando pie al primer tratado de orientación vocacional que se conoce.

1908
Frank Parsons definió el término “Orientación Vocacional” como una labor de tipo humanitario para la ayuda a los obreros y personas necesitadas.

1910
Se crea la Asociación Nacional de Guía Vocacional  N.V.G.A. (National Vocational Guidance Association) por sus siglas en ingles. Organizándose en Boston charlas y conferencias para los responsables de los Servicios de Orientación.

1912

En Bélgica se crea la Sociedad Belga de Paidotecnia, que funda oficinas de orientación profesional incluyendo dispensario de aprendices, servicios de exploración científica, etc.
1916
Se inicia la orientación educativa en México cuando Rafael Santamaría y Cols traduce al español la escala de inteligencia Binet-Simon.

1919

Tras la primera guerra mundial, se establece la “office Intercomunal pour l´orientation porfessionnell” en la que colaboraba el conocido pedagogo Decroly. A esta oficina está anejo un instituto encargado de la formación de consejeros en educación.
1920
En la década de los 20´s se crearon movimientos para el estudio del niño en la Universidad de Harward se impulsan los estudios de Orientación Profesional dirigidos por Brewer.

1922

Se institucionaliza la orientación profesional en Francia.
1928

Se crea el INETOP (Institut National d´Etude du Trabail et d´orientation professionnell) que se ocupa de la formación de orientadores.
1929
En México se fundan escuelas de orientación vocacional.

1936

En Bélgica empieza a funcionar Servicio Nacional de Orientación Profesional de la Juventud y en España se hace una reglamentación respecto a la orientación educativa.
1937

En Lieja y Gante –Bélgica- se otorgan a los institutos de ciencias pedagógicas de las universidades los títulos de licenciados en Orientación y selección de Personal.
1938

En Francia se estructura la orientación y la formación profesional.
1945

Se crean los secretariados regionales de orientación profesional a disposición de adolescentes y familias para ayudarles a resolver problemas de inserción social en Francia.
1952
En México Luis Herrera y Montes, establece la oficina de orientación educativa, dependiente del subsistema de secundarias federales.

1954
La Universidad Iberoamericana de la ciudad de México funda el Centro de Orientación Psicológica, en donde se ofrecían servicios de orientación vocacional.

1959
La UNAM funda el Doctorado en Orientación Profesional, dependiente de la carrera de Psicología.
En Francia se hace una reestructuración educativa en la cual los educadores se erigen en protagonistas de la orientación solo recurren a los orientadores cuando necesitan información para resolver algún problema profesional o de cambio de grado. No se tarda en constatar que la colaboración maestro-educador debe ser permanente.
1960
A partir de esta fecha se crea el Consejo Nacional Técnico de la Educación en donde se establece la formación de orientadores dentro del magisterio, con 4 años de espe3cializacion en Psicología y un curso intensivo de  meses en orientación.

1961

En Francia a partir de la fecha los antiguos centros públicos de orientación profesional pasan a ser centros escolar y profesional.

1962
Guillermo Ruelas funda el departamento de orientación en la UNAM.


1964
Antonio Pedroza, en Morelos, crea el servicio de orientación de la Universidad Autónoma de Morelos.


1966
Agustín Yáñez, como secretario de educación pública de México, funda el servicio nacional de orientación vocacional.  


1970
En México, se organiza el primer congreso nacional de orientadores, en Acapulco, y la Universidad Iberoamericana abre su maestría y doctorado en desarrollo humano.

En el mes de diciembre, la orientación educativa en Honduras nace como producto del Seminario Nacional sobre Educación Media celebrado en la cuidad de San Pedro Sula, departamento de Cortés
En Francia Se logra que la orientación profundice en el ámbito escolar como se venía haciendo en el campo profesional como antesala del mundo laboral.
1971
En el segundo semestre de este año, por investigaciones de los graduados del departamento de Ciencias de la Educación de la Escuela Superior del Profesorado Francisco Morazán para identificar estrategias para atender de manera más efectiva a la educación nacional, dio algunas recomendaciones que dieron origen a la creación y funcionamiento de la carrera de orientación educativa. 

1978
Se crea la Asociación Mexicana de Profesionales de la Orientación.

1983
Se implementa en Bachillerato universitario en Orientación Educativa de la  ESPFM, que paso a ser la UPNFM en ese mismo año.

1988
Se funda la Federación de Asociaciones y Profesionales de la Orientación de América Latina.

1994
Se crea en la UPNFM la correspondiente licenciatura de Orientación Educativa.

2008
Con el proceso de evaluación curricular que se da en la UPNFM en este año se modifica el plan de estudios e implementa nuevas competencias. 

       

ORIENTACIÓN EDUCATIVA


CONCEPTO DE ORIENTACIÓN EDUCATIVA: DIVERSIDAD Y APROXIMACIÓN


Desde el surgimiento de la orientación, diversos autores se han encontrado con la dificultad para definirla en función de sus objetivos y campos de acción. Son muchas las definiciones surgidas, a lo largo del siglo XX que abarcan una amplia gama de perspectivas a las cuales no ha estado ligada siempre la educación y, por ende la función docente.

De acuerdo con Martínez de Codès (1998:3), el concepto de orientación, sus funciones y el modo de planificarla fueron, desde el comienzo, imprecisos, problemáticos y, con frecuencia, contradictorios.
Según este, autor, la orientación ha sido tratada desde diversos enfoques: como proceso que ayuda a la persona a tomar decisiones vocacionales, como forma de asesorar al individuo para la resolución de problemas personales y/o sociales, como sistema o modelo de intervención que brinda asistencia al sujeto, y, más recientemente, como eje transversal del currículo, presente en los actos que emprende el docente en el contexto escolar y extraescolar.
Dada la complejidad de este término, la comprensión del mismo exige recurrir a una diversidad de fuentes y perspectivas que nos ayuden a aproximarnos a su definición. Por ello, realizamos una exhaustiva revisión y análisis del significado, funciones, principios, áreas o dimensiones de la orientación.

Con el fin de comprender la conceptualización de la orientación educativa, Bisquerra & Álvarez
(1998:20) sugieren que el discurso sea analizado desde los siguientes niveles: histórico, teórico, conceptual, prescriptivo, descriptivo, normativo y crítico.

El análisis, desde el punto de vista histórico, nos permite asumir su evolución, comprender el presente y entender el futuro desde una perspectiva más amplia, retomando las fortalezas y disminuyendo las debilidades en relación con los nuevos enfoques y posturas acerca de la orientación.

Lo conceptual plantea la necesidad de establecer acuerdos acerca del uso del lenguaje. En el campo de la orientación existen diversos enfoques, teorías, modelos y tendencias, de las cuales se han derivado conceptos y términos que no siempre son utilizados con el mismo sentido. Esto nos obliga a definir con precisión los términos utilizados.

El nivel prescriptivo implica formular propuestas y recomendaciones para el diseño de programas, basados en resultados de investigaciones psicopedagógicas, en teorías y modelos de intervención de probada eficacia, y la opinión de los expertos.
El nivel descriptivo tiene como objetivo describir lo que se está haciendo. Contempla las experiencias de orientación en los centros educativos o en una comunidad, estudios de casos, entre otros, es decir los hechos y fenómenos, tal como suceden.

El análisis normativo se fundamenta en instrumentos legales y en elementos que prescriben los especialistas, que sirven de patrón y/o referencia para el proceso orientador.
Por último, la reflexión crítica, de la práctica de la orientación en este caso, es un factor decisivo para la mejora de la propia praxis. Las discrepancias entre lo normativo (deber ser) y la práctica (ser) puede llevarnos a un discurso crítico, orientado a una postura constructiva que, en última instancia, contribuya a la mejora de la orientación.

Sobre el postulado de que no existe una definición única acerca de la orientación educativa, tomando como premisa estos niveles, hemos procedido a realizar la organización de los conceptos de acuerdo a su ubicación histórica, los objetivos que se persiguen, las áreas que se indagan y las funciones que se comparten.

Los antecedentes históricos sobre la orientación constituyen una de las principales razones para quienes se interesaban por ella y ponen de manifiesto la significación parcializada, sesgada y limitada a una área de atención del sujeto que le atribuyeron al principio. De hecho, los primeros enfoques consideraban a la orientación como un hecho puntual enfocado a la orientación profesional.
Jones (1964: 50-57) fue uno de los primeros en centrar la orientación como una ayuda y asesoría para la toma de decisiones. En su obra afirma que en la vida se dan muchas situaciones críticas en las cuales deben adoptarse decisiones importantes y de largo alcance. En tales circunstancias, es verdaderamente necesario que se nos proporcione, en cierta medida, ayuda adecuada para decidir atinadamente.

En este orden de ideas, Jacobson & Reavis, citado por Vital (1976) considera a la orientación como un servicio dirigido a ayudar a los alumnos para que seleccionen inteligentemente, entre varias alternativas, la que se corresponda con sus habilidades, potencialidades y limitaciones.
En la misma línea de quiénes sostienen la toma de decisiones como el centro y objeto de orientación, Johnston (1977:18) expresa: “la orientación es la ayuda que se presta a las personas para que resuelvan sus problemas y tomen decisiones prudentes”.

Desde similar perspectiva, Martínez Beltrán (1980:43) concibe la orientación como un proceso de asistencia al individuo para que se oriente en sus estudios y progrese en la elección de los mismos.
Así mismo, Álvarez (1995:36) señala que:

La orientación profesional es un proceso sistemático de ayuda, dirigida a todas las personas en período formativo, de desempeño profesional y de tiempo libre, con la finalidad de desarrollar en ellas aquellas conductas vocacionales que les preparen para la vida adulta, mediante una intervención continuada y técnica, basada en los principios de prevención, desarrollo e intervención social, con la implicación de los agentes educativos y socioprofesionales.

Para Ayala (1998), la orientación es un proceso de relación con el alumno, siendo la meta el esclarecimiento de la identidad vocacional, estimulando la capacidad de decisión y buscando la satisfacción de sus necesidades internas de orientación, al igual que las demandas que la realidad exterior le presenta.
De acuerdo con Molina (2001), la orientación vocacional en la Educación Básica es un proceso dirigido al conocimiento de diversos aspectos personales: capacidades, gustos, intereses, motivaciones personales, en función del contexto familiar y la situación general del medio donde se está inserto para poder decidir acerca del propio futuro.

En las definiciones anteriores, se recrea la práctica de la orientación, en lo vocacional, donde el orientador, que bien puede ser el docente, ha recibido un entrenamiento y preparación que le permite ofrecer asesoría y asistencia a los alumnos y les ayuda a tomar decisiones para progresar con éxito en su vida estudiantil y profesional.

Así como los autores anteriores se refieren a la orientación como un proceso de ayuda para la toma de decisiones vocacionales, encontramos otros expertos que la definen como el proceso de asesoría y guía al sujeto para su desarrollo personal, a fin de favorecer la adaptación y conocimiento de sí mismo, la socialización y comunicación en el ámbito de las buenas relaciones humanas.
En este sentido se manifiestan Authiery et al. (1977:227), para quienes la orientación pretende la enseñanza de las técnicas y las aptitudes interpersonales con las que el individuo puede resolver sus problemas psicológicos presentes y futuros...”

Según Tyler (1978:87), la orientación intenta “descubrir el potencial de cada sujeto y ver que cada uno tenga su oportunidad para desarrollar ese potencial al máximo en lo que mejor pueda ofrecer a sí mismo y al mundo”

Senta (1979:169), plantea la orientación como “un proceso o conjunto de acciones para ayudar a otros en la solución de situaciones críticas y conflictivas o en la satisfacción de necesidades para el logro de un estado de bienestar”
Con una visión de la orientación dirigida al ámbito educativo, Curcho (1984:26) define la orientación como “un proceso destinado a atender a todos los alumnos en los aspectos de su personalidad, a lo largo de todos los niveles educativos”

En el contexto de la relación para el autodescubrimiento, Maher & Forman (1987: 8) expresan que la orientación “es una aportación directa de información cara a cara, de asesoramiento o guía por parte del orientador a un grupo estudiantil o a un alumno individual”.

El conocimiento de sí mismo y del mundo que rodea al individuo constituye elementos esenciales en la conceptualización de Rodríguez (1991:11), quien señala: orientar es, fundamentalmente, guiar, conducir, indicar de manera procesual para ayudar a las personas a conocerse a sí mismo y al mundo que los rodea; es auxiliar a un individuo a clarificar la esencia de su vida, a comprender que él es una unidad con significado capaz de y con derecho a usar de su libertad, de su dignidad personal dentro de un clima de igualdad de oportunidades y actuando en calidad de ciudadano responsable tanto en su actividad laboral como en su tiempo libre.

Para Bisquerra (1998:9), la orientación es “un proceso de ayuda continua a todas las personas, en todos sus aspectos, con el objeto de potenciar el desarrollo humano a lo largo de toda la vida”.
El concepto de orientación de los autores reseñados se enmarca en el desarrollo personal-social, dirigida a promover la autoestima, relaciones humanas, socialización y atención a las necesidades e intereses del individuo, de acuerdo a sus potencialidades, habilidades y destrezas.

Para estos autores el estudio de su dimensión individual tiene como objetivo facilitar al sujeto el conocimiento de si mismo para que pueda establecer una línea de actuación personal que procure la felicidad interna y el equilibrio personal. En cambio en su dimensión social, está enmarcada en una serie de circunstancias espacio-temporales, humanas, sociológicas y antropológicas. Es significativo que el sujeto conozca la sociedad en lo que va actuar, pues de su integración, socialización e interrelación va a depender su autorrealización.


Denyz Luz Molina Contreras
Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora, Venezuela
Revista Iberoamericana de Educación (ISSN: 1681-5653)